Filosofia,  Vida

La búsqueda de la felicidad como tragedia

¿La vida del humano es una tragedia?

Nacemos en un lugar y una familia que no elegimos, de pronto existimos, nacemos sin querer nacer, no podemos hacer nada al respecto excepto quizás morir, pero tampoco queremos morir porque tenemos un deseo interno de vivir, de disfrutar, de sentir placer y alegria.

Y así nos embarcamos en este viaje de la vida buscando la felicidad, cuando logramos saborear un poco de satisfacción pasa poco tiempo y se desvanece como humo, y otra vez necesitamos retomar la búsqueda de la siguiente satisfacción con la esperanza de que esta sea más plena y duradera que la anterior. ¡Que Trágico!

Pero no importa la cantidad de satisfacciones que encontremos nunca encontraremos una satisfacción plena, este deseo de felicidad nunca se termina así que siempre seremos seducidos por la siguiente promesa de felicidad en un ciclo interminable, decimos entonces que estamos en una búsqueda constante de la felicidad sin alcanzarla plenamente ya que nunca logramos decir: “ya no necesito buscar mas felicidad porque por fin y para siempre la he alcanzado y estoy completamente satisfecho”.

Esta felicidad final que buscamos debe ser la satisfacción máxima que sea tan eterna que nunca deje de satisfacernos, que sea tan completa que no tengamos que buscar otra mas, tan abundante y basta que siempre podamos acudir a ella para saciarnos tantas veces como necesitemos, y tan superior a todas las demás que nos permita poder prescindir de otras felicidades menores, para que seamos libres de disfrutarlas sin cargarles una excesiva responsabilidad de hacernos felices.

A pesar de que todos estamos en esta constante búsqueda, no podemos desconocer que si experimentamos momentos de felicidad, algunos mas placenteros que otros, mas duraderos que otros: la compañía de gente que amamos, la belleza de la naturaleza, la comodidad del descanso, la admiración del resultado de nuestro trabajo, la satisfacción de lograr algo y de ser admirados. Todos estos placeres que conocemos en esta vida son buenos, excelentes y dignos de ser perseguidos. Y al mismo tiempo estos placeres pueden convertirse en nuestros amos cuando depositamos toda nuestra esperanza de felicidad en ellos, les exigimos mas de lo que nos pueden dar al esperar que nos hagan mas felices de lo que realmente pueden, y cuando nos llegan a fallar  nuestro mundo se derrumba.

Cosas hermosas:

Entonces…

Pero como si hay cosas buenas y hermosas que nos hacen felices recordemos lo mas bello que hayamos visto, la felicidad mas grande que hayamos sentido, y tratemos de imaginar que puede ser mas bueno/maravilloso/grande/agradable/deseable/placentero/pleno que esto. ¿Existe algo así en el universo o en otra dimensión? ¿Hay algo que nos estemos perdiendo? No lo se. Solo sé que si todas estas cosas hermosas que nos generan una medida felicidad existen entonces tienen un autor, un Creador que debe ser mas bueno/maravilloso/grande/agradable/deseable/placentero que su creación, Debe ser en extremo bondadoso porque crea cosas buenas para todos, debe ser grande porque que crea cosas grandes, debe tener felicidad en abundancia porque crea cosas que nos hacen felices. De modo que si hay algo superior a los placeres de esta vida seguramente es su autor

Mas cosas hermosas:

Este creador debe ser el objeto final de nuestra búsqueda de Felicidad máxima y final, porque toda la hermosa creación apunta hacia El.

 

 

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *